Llevo veintiocho años viviendo en Cochiguaz, en el Valle de Elqui, y en todo ese tiempo he visto llegar mucha gente con el mismo apuro: tres días, una lista de lugares sacada de internet, y la sensación de que se les escapó algo.
Esto es lo que yo le cuento a la gente que llega a mi puerta.
1 · Primero, ubícate: el valle no es un solo lugar
Mucha gente dice “voy al Valle de Elqui” como si fuera un pueblo. No lo es: es un valle largo, y lo que hagas depende mucho de en qué parte estés.
Viniendo desde La Serena son unos 120 kilómetros por la Ruta 41, como dos horas y media de camino. Después de Vicuña el valle se abre en dos brazos.
Por un lado Pisco Elqui hasta Alcohuaz, que es la parte más visitada, donde están los restaurantes, las destilerías y el mausoleo de Gabriela Mistral en Montegrande, que es obligatorio visitar.
Por el otro Cochiguaz, que es donde vivo yo. Se entra por la ruta D-487, el camino está asfaltado, no necesitas un vehículo 4x4 salvo que haya nieve, y en ese caso es mejor no subir porque bajan quebradas y se puede poner complicado transitar. Aquí hay menos de todo: menos gente, menos locales, menos ruido. La mayoría de los que llegan acá vienen buscando exactamente eso.
Cochiguaz es el epicentro de la energía mística, y si bien es cierto que el Valle de Elqui en general tiene esa tradición, en Cochiguaz la sientes profundamente: no por azar se emplaza acá la Estupa de la Iluminación, y en el pasado hubo dos comunidades esotéricas.
Desde Pisco Elqui te demoras casi una hora hasta el final de la ruta de Cochiguaz, que no tiene un pueblo como tal.
2 · Lo que vas a encontrar, y lo que no
Conviene que lo sepas antes de subir, para que no te lleves una sorpresa. En Cochiguaz no hay supermercado, no hay carrete, no hay gentío ni bulla, no hay nada de eso a lo que uno está acostumbrado en la ciudad o incluso en los pueblos de más abajo. Si vienes buscando eso, te vas a aburrir.
Lo que sí hay es naturaleza, y nada más que naturaleza. Hay tranquilidad, hay silencio, hay energía, y hay tiempo para encontrarse con uno mismo, que es algo que no se consigue leyéndolo sino estando acá. La gente llega a encontrarse con la naturaleza y termina encontrándose consigo misma, en armonía con el lugar, y se va cargadita de energía para volver a sus quehaceres de todos los días.
Y acá los elementos se sienten: las montañas te abrazan y te cobijan, el agua del río te limpia y te purifica, el fuego de la noche te da calor y te deja el corazón abrigado, y el viento te refresca, sobre todo en verano, cuando el calor aprieta.
3 · Qué traer
Como acá no hay casi nada de lo que uno encuentra en el pueblo, conviene subir preparada. Esto es lo que de verdad se echa de menos:
- Efectivo. La señal de internet es inestable y no siempre se puede pagar con tarjeta, así que no cuentes con el plástico.
- El estanque lleno. En Cochiguaz no hay servicentro, y el más cercano queda a unos cincuenta kilómetros, así que carga bencina antes de subir.
- Bloqueador y sombrero. El sol de este valle pega fuerte, sobre todo si eres delicado de piel.
- Repelente de insectos, y que sea de los que sirven de verdad.
- Agua envasada, si eres delicado de estómago. El agua de acá es potable, pero no hay una planta que la trate: cada lugar tiene su propio tratamiento, y a un estómago desacostumbrado le puede caer distinto.
- La comida, si piensas cocinar. Hay dos negocios en Cochiguaz, pero tienen lo básico y nada más, así que lo que necesites de supermercado tráelo de Vicuña.
4 · El cielo, que es a lo que viene todo el mundo
Acá hay unas trescientas noches despejadas al año. No es una frase de folleto: es la razón por la que este valle tiene observatorios y por la que la gente viaja desde el otro lado del mundo.
Lo que casi nadie te dice es que no necesitas un tour para verlo. Basta con salir de donde estés y apagar la luz. En Cochiguaz, donde no hay alumbrado público, el cielo se ve sin que nadie te cobre.
Si quieres algo más guiado, hay observatorios turísticos en el valle en general, y en Cochiguaz existe uno, y conviene reservar con anticipación, sobre todo en verano y en temporadas festivas. La luna llena no es un impedimento, porque aporta otra belleza a las noches. Hoy en día los observatorios cuentan con un alto nivel, y solo te recomiendo que reserves cerca de tu alojamiento para que el traslado no te resulte cansador.
5 · Qué hacer de día
Antes de la lista, una cosa que conviene decir: acá lo más importante no es andar de un lado para otro recorriendo lugares, sino estar. Permanecer, descansar, tomar sol, meterse al agua, y dejar que pasen las horas sin apuro, que es así como uno se carga las pilas de verdad. Los paseos son bonitos y vale la pena hacerlos, pero son el complemento, no el plato de fondo.
Y algo que vas a notar apenas llegues: todos los lugares de Cochiguaz tienen su magia y están bien cuidados, porque los que tenemos algo acá estamos por gusto, porque vibramos con este lugar, y nos preocupamos de que sea bonito y ecológico. Por eso en cualquier parte donde pares vas a encontrar algo para conectarte y estar bien, más allá de las comodidades: lo que de verdad se busca acá es el bienestar del espíritu, quedarse un tiempo para recomponerse, para repararse, y volver a la rutina en armonía y en equilibrio.
Si te gusta levantarte temprano te recomiendo un trekking a las Tolas, es una quebrada que está al final de Cochiguaz, donde nace una vertiente y donde muchos dicen que han aterrizado ovnis. Eso sí: tienes que ir muy temprano si es verano, y con un guía para no perderte.
También puedes hacer una cabalgata a la laguna del Cepo, que está a 3.500 metros de altura. En El Colorado, al final del camino, encuentras guías con caballos que te pueden llevar. Son seis horas a caballo, por lo que tienes que alojar una noche y volver al otro día, y es recomendable elongar si no estás acostumbrada a cabalgar, así no sufres de dolor después.
Existen varios campings donde puedes ir a bañarte al río, esa agua es sanadora y purificadora, lo cual te deja como nueva. Es importante que sepas que ir a un camping es lo más seguro, porque entrar al río en cualquier lugar puede ser arriesgado y poco ecológico: en un camping hay personas que cuidan y te pueden ayudar si tienes algún accidente, hay baño, hay instalaciones para que hagas un asado o cocines sin riesgo de incendio, y además reciben tu basura para que el valle siga siendo limpio. Todos los campings son hermosos y bien equipados, estarás con personas que aman la naturaleza y cuidan ese lugar que habitan y comparten contigo.
Unos metros antes de la Estupa hay un mirador donde puedes parar, descansar y ver el paisaje. No se puede acampar ni hacer fuego, pero si llevas un termo puedes tomar onces con un sanguchito.
A lo largo de la ruta existen varios lugares donde puedes parar a tomar fotos y descansar, y es importante que sepas que el que sube tiene preferencia y que no puedes correr, porque es un camino peligroso lleno de curvas y subidas: casi todo el camino es doble vía, pero no es para correr.
6 · Dónde comer
En Cochiguaz no hay muchos lugares, y los que hay suelen atender con reserva previa. Conviene avisar antes y no llegar a la hora de almuerzo sin aviso, porque acá no se cocina a la rápida. Es un lugar de difícil acceso y los supermercados están en Vicuña, así que no es fácil mantener un stock muy variado de mercadería. Hay para todos los gustos y por lo menos hay siete lugares para comer, pero consulta antes y asegúrate.
En mi café Portal Arte Vivo sirvo las Mañas: antojos para picar, cuatro variedades que preparo yo, y además cuento con helados artesanales, jugos naturales, waffles, pasteles y café en mezclas propias. De martes a domingo, de doce a ocho, y es mejor que reserves.
7 · Dónde dormir
Esta es la decisión que más cambia el viaje, y la que más gente deja para último minuto.
Si quieres ruido, bares y gente, quédate en Pisco Elqui. Si quieres silencio y cielo, ven a Cochiguaz, y sentirás la energía y la diferencia con todo el resto del valle.
Yo tengo una cabaña rústica para dos, con el Jardín de los 5 Elementos solo para los huéspedes. Especial para quien viene a parar, no a correr. Se reserva directo al +56 9 8788 3021 y por Airbnb. Está construida con geometría sagrada y equipada completamente, con aire acondicionado para que tengas una estadía reparadora, cómoda y tranquila.
8 · Y si subes, pasa a verme
El Portal Arte Vivo está en el kilómetro 13,5 de Cochiguaz. Se cruza una puerta y adentro está la galería con mis óleos, la tienda mística con objetos hechos por mí, oráculos, atrapasueños, runas, péndulos, el jardín y las mesas para que disfrutes de unas Mañas gourmet.
También cuento con una cama de cuarzo, que es descargada y limpiada con Reiki, porque si nadie la limpia energéticamente, en vez de sanar quedas peor. Yo soy maestra de Reiki y me encargo de que la cama esté preparada para que sea efectiva.
Todo lo que hay acá pasó por mis manos. Acá te lo muestro todo:
9 · Cierre
El valle no se recorre con lista. Se recorre despacio, y lo que uno se lleva no son fotos de lugares sino la sensación de haber parado, de cargarse de energía y de encontrarse un poquito.
Si subes a Cochiguaz, acá estoy.