Queridas amigas y amigos, he decidido dar a este post el nombre “Hablando desde el corazón “ ya que precisamente quiero expresarme desde allí.

Dada la contingencia en mi país esta primavera del 2019, he realizado algunas reflexiones que quiero compartir con uds.

Al mismo tiempo contarles un pedacito de mi vida, lo que es necesario para que conozcan qué me ha traído a este momento.

Niñez y juventud

Crecí casi toda mi niñez y toda mi juventud en una dictadura militar, una de las más cruentas de latinoamérica.

Estando yo en la secundaria, año 80 se elaboró la más siniestra constitución política del estado, que ponía como pilar fundamental la privatización de todos los servicios básicos a los que una persona debería tener derecho al nacer.

Entendiendo esto, muchas personas salimos a protestar, sabíamos en lo que se transformaría todo, en manos de esas mentes siniestras y codiciosas con esa Constitución.

Juventud divino tesoro


Hicieron un plesbicito y se “aprobó” bajo amenazas, cohersión y mentiras.

Desde ese acontecimiento pasaron 9 años, habían demasiadas verdades que no pudieron seguir ocultando y eso generó un rechazo total hacia la dictadura.

Por ello no le quedo otra que hacer un pacto con algunos partidos políticos moderados para realizar una salida elegante del poder.

Pinochet nunca pidió perdón y no quiso dimitir, hicieron un plesbicito que fue aprobado con el 70% de los votos de la gente para que se fuera el tirano y sus socios.

Como se afianzó el modelo


Una vez rechazada la dictadura por voto popular, hubo un cambio de mando en el gobierno y se ideó una salida democrática para la crisis en ese momento.

Existió un marco legal que amparó todos esos arreglines, se eligió un presidente y todo siguió tal cual.

En ese momento supe que todo estaba orquestado y como siempre los perjudicados seríamos la gente.

A pesar de todo nunca cambie de ideas y siempre tuve el anhelo de que las cosas se arreglaran aunque fuera con lentitud.

Durante los años 85, 86, 87, 88 y 89 trabajaba como reportera gráfica, primero independiente, luego en diversos medios escritos de la época

Fotografiando para la represión que existía en el país ante las protestas masivas y todo el acontecer.

¿Y ahora que hacer?

Una vez instaurada la “democracia”, traté de insertarme como todos, estábamos cansados de tanta lucha sin resultados.

Todo siguió igual y al contrario, los gobiernos que siguieron, terminaron por profundizar el modelo capitalista a más no poder privatizando la educación, la salud, las pensiones, el transporte, los servicios básicos y sobre todo los recursos naturales.

Dicho sea de paso los parlamentarios realizaron leyes para tener sueldos millonarios que los aleja de la vida real y los convierte en una clase política como un nuevo fenómeno en la sociedad.

En fin Chile se convirtió en una gran empresa en que todos los ciudadanos somos sus esclavos, ni siquiera sus trabajadores.

Cada día se hizo más insostenible mi situación humana porque incluía mi trabajo, mi economía, mi vida familiar, ya tenía un hijo, y por supuesto me vino un colapso.

Sumado a todo lo anterior en mi trabajo se me estaba presionando para que fuera cómplice de malas prácticas, al negarme me despidieron y no tuve derecho a ninguna indemnización, lo cual estaba amparado por las leyes.

Por supuesto me vino una depresión y mi mundo se vino abajo, me cuestioné todo y la vida me “obligó” a pensar en empezar de cero en otro lugar, fue así como me traslade a La Serena, cerca de mis padres.

De la capital a un destino rural


Una vez instalada en la nueva ciudad tuve un trabajo para poder seguir adelante pero duré una semana, ya no quería salir de la casa y dejar a mi hijo encargado todo el día.

Afortunadamente mi hermana era profesora en una escuela rural en el Valle de Elqui y me ofreció su casa para que pensara en qué hacer.

Fue así como llegué al Valle con mi hijo, con un poco de ropa y sin ninguna espectativa.

Pasado una semana mi animo cambió 100%, me sentí feliz (lo recuerdo y me emociono) , el contacto con la naturaleza, las montañas, el sol, el viento, las noches estrelladas, el río, los árboles fue mágico, cambió mi animo, me dio esperanza y se me abrió un mundo de posibilidades.

Comencé a hacer pan amasado para vender, mi hermana me enseñó y esa fue la mejor terapia para conectarme conmigo de nuevo.

Podía trabajar, atender y cuidar a mi pequeño, tenía 5 años, comenzó de oyente en primero básico él ya venía de salas cunas y un jardín infantil por lo que aprendió a leer rápidamente, su tía era su profesora.


Así ha transcurrido el tiempo mi hijo ahora tiene 28 años y es un ser excepcional, sensible, amoroso y cada día lo admiro y lo amo más.

Un valle bendecido

Resumiendo

El cambio de vida que afortunadamente pude hacer, ha sido un aprendizaje en todo sentido.

Ya han pasado 22 años desde que vivo en este Valle, alejada de todo lo que para mi es innecesario como forma de vida, siempre consciente de consumir lo que realmente se necesita, reciclando, reutilizado, restaurando, haciendo todo con mis manos.

Mi carrera es Licenciada en Artes y tengo mucha habilidad afortunadamente.

Lo cual me ha permitido trabajar en diversas cosas, entre ellas hice clases por tres años en el Liceo, desarrolle un proyecto Fondart de fotografia, un proyecto municipal de pintura, pero principalmente me he dedicado a hacer todas las actividades creativas que me permitan ser independiente y con ello tener un sustento.

Hice mi casa después de 9 años y aquí una Tiendita donde vendo lo que produzco. No he querido tener AFP o Fonasa, salvo los años que trabajé y por obligación te imponen.


He desarrollado la Biocosmética, porque ello me permite trabajar con la naturaleza y llevar a las personas un pedacito de ella con todos sus beneficios.

Aquí volví a pintar al óleo, a hacer fotografía, y un sin fin de manualidades que me encantan, como bolsos, colgantes, fieltro, telar, atuendos, joyeria bordada con piedras etc.

También me he dedicado a hacer terapias que he ido aprendiendo para mi y compartiendo con los demás, realizó una limpieza de aura con Reiki y Flores de Bach.

He aprendido mucho acerca de nuestro ser energético, también he incorporado la lectura de Registros Akashicos una terapia que me tiene maravillada.


Y una actividad que para mí es fascinante: la cocina, labor que realizo en un restaurant que he abierto hace algunos meses, donde yo misma cocino.

Quiche de verduras con papas al horno
Pinturas, bolsos, bordados,

Vivir en Arte


Toda esta actividad yo la llamo vivir en Arte, con la creatividad y el amor por lo que se hace, lo que por supuesto es maravilloso, te llena de ideas y desafíos que no terminan nunca.

¿Uds creen que me enfermo? En realidad uno que otro resfrío que puedo entender con el descubrimiento de la Nueva Medicina Germánica.


Les cuento todo esto que es un resumen, resuuumen, porque quise compartir mi experiencia de vida que me tiene en el mejor momento como ser humano.

Decirles que se puede vivir haciendo lo que te gusta, en un lugar adecuado para ti, tal vez sin muchas cosas superfluas que este sistema te obliga a consumir, entendiendo y siendo parte de un colectivo, entendiendo la contingencia y porque no, teniendo opinión y siendo empáticos y solidarios.

Buenos augurios


Lo que estamos viviendo no pensé verlo en lo que me quedaba de vida, pensé que iba a tardar muchas generaciones en que se despertara, pero es bueno estar equivocada y ver este nuevo despertar, sobre todo de la juventud.

Un despertar de conciencia, unos más y otros menos, pero una mayoría entendiendo que no podemos seguir viviendo como lo hacemos, que tenemos el cambio en nuestras manos y que para que ese cambio se note en la sociedad tenemos que tomar conciencia en forma individual, día a día con todo lo que hacemos y somos.

Este blog lo creé con el fin de compartir mi conocimiento e interés por la biocosmetica, pero también es necesario para mi que conozcan todas mis facetas y así compartir mi quehacer que también representa mis creencias, mi visión y sobre todo mi esperanza.

Cuando pensé en un nombre para este emprendimiento llegué a Arte Vivo, porque lleva inserto el sentido “Vivo del Arte”, “el Arte está Vivo”, “Viva el Arte”, todo lo que hacemos es Arte y transformarlo en una forma de vida, es maravilloso.

Gracias por leerlo y espero desde el corazón que sea un testimonio, que sirva de inspiración para los que tienen el bichito del cambio.